La corrupción impulsó a los peores, a los incompetentes y permitió perseguir a los decentes.


La corrupción no perdona, ha sido generalizada, y nos muestra un país, es un lugar que los que  trabajan siempre salen perdiendo. Como decía una célebre escritora: Cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio , entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada"
La corrupción impulsó a los peores, a los incompetentes y permitió perseguir a los decentes.

Momentos duros especialmente para la salud debido a la situación sanitaria, pero no muchos mejores para la situación económica y para el conjunto de toda la ciudadanía y muy especialmente para las Pymes y para los autónomos.

En estos momentos de graves crisis, es donde se palpan los resortes y la planificación de una sociedad y de un estado, aquí el fracaso es contundente, y no sólo por el gobierno sino por todos los gobiernos y por la ciudadanía que ha optado por el pan y el circo.

Cuando cientos de Guardias Civiles democráticos denunciábamos la "Corrupción", éramos encarcelados, perseguidos y además con formas ilegales y propias de una sociedad sin arquitectura judicial y sin control alguno que garantizaran nuestros derechos. Detenciones ordenadas por la autoridad militar sin base legal alguna, haciéndolo de noche y sin razón jurídica que pudiera apoyar que el derecho de asociación era un delito, falta o infracción administrativa alguna, muy al contrario era un derecho constitucional irrenunciable al que su uso debía ser garantizado.

El tribunal Constitucional de España dictó una sentencia en el caso Cabo Rosa, al recurso de amparo del año 1990 en el año 1993, que fue contundente, los ciudadanos Guardias Civiles tenían derecho no solo al derecho de asociación general sino al profesional. Sentencia al recurso de amparo 871/90 que aún hoy está sin ejecutar y además no sirvió para que de oficio se terminaran con las expulsiones y con las persecuciones, dándole mayor rango a los generales y a la corrupción que a las sentencias el alto tribunal constitucional que acomodándose al momento miraba para otro lado.

Con el paso del tiempo otro Guardia Civil logró una sentencia histórica en el alto tribunal de derechos humanos de Europa --TEDH--, la 6996-01 en al cual se dejó ya claro y sin vueltas concepto evidentes de que la Guardia Civil es Fuerza Seguridad del Estado, que no se podía aplicar el régimen disciplinario militar y que España había cometido delitos en masa de detención ilegal. Otra vez más las sentencias no han servido para nada, simplemente para que los interesados las cuelguen el la pared o las aprovechen en momentos como estos --COVID-19-- para limpiarse el culo con ellas.

La corrupción del estado, genera graves consecuencias, enormes daños a las sociedades, y terminan en un caos sin precedentes, todos los gobiernos que han dirigido España, no han sido controlados, todos nuestros políticos no han rendido cuentas, y han ido sin rubor e indecentemente a lo suyo.

Para terminar, La pandemia no distingue entre pobres, adinerados, políticos, ciudadanos y mendigos, no conoce colores, y pone a prueba a todos y a todas, cualquier cosa que se haga estará hecha bajo un riesgo evidente al estar el descontrol y la falta de conocimiento científico encima de la mesa, cualquier gobierno lo tiene difícil, y máxime cuando la corrupción ha lastrado los resortes de España y su sistema sanitario, es necesario el compromiso de todos, del conjunto de toda la sociedad para cambiar el rumbo de la indecencia, del oportunismo, y dar un corte en la raíz que nos permita avanzar en la justicia y la razón. Es necesario una comisión de la verdad para que atemperemos el temporal, un temporal sembrado hace tiempo que se ha convertido en una maldición gallega, porque sin duda nuestros muertos se retuercen en sus tumbas y buscan responsables.

Para finalizar Ya, Mencionar a una célebre escritora Ayn Rand, 1950 la cual dijo:"Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada;Cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores, Cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno por las influencias más que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están  protegidos contra ti; Cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio , entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada".

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