EL SECTOR HABLA DE "CACICADA" DE LA CNC

Prisa salva su ruina financiera tres semanas después de llegar Rubalcaba

Prisa salva su ruina financiera tres semanas después de llegar Rubalcaba

Foto de archivo del ex presidente Felipe González junto a Juan Luis Cebrián (EFE). @D.Toledo.-

“Es la cacicada más importante de los últimos años”, asegura un ejecutivo con larga experiencia en los medios de comunicación. La decisión de la Comisión Nacional de Competencia (CNC) de dar vía libre sin apenas condiciones a la entrada de Telefónica y Telecinco en Digital+ ha provocado la indignación en lo que queda de sector, que ve como se crea sin oposición un gigante que concentrará el 80% de la televisión de pago. Eso sí, la venta permite ingresar a Prisa cerca de 1.000 millones de euros y cumplir una de las condiciones impuestas por sus bancos acreedores para refinanciar su deuda hasta 2013.

Ha sido una operación pilotada por Rubalcaba –explican a El Confidencial fuentes conocedoras de los movimientos entre bambalinas de los últimos días-. Antes, con Felipe González, Alfredo lo hacía para asentar el dominio de Prisa, ahora ha intervenido para evitar la desaparición de la compañía”. Como ya adelantó este periódico, el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, y Paolo Vasile, capo de Telecinco, estaban moviendo sus influencias en el Gobierno y en la propia CNC para que las condiciones al pago, que eran la clave, fueran asequibles y aceptables. También fueron apremiados Elena Salgado y José Blanco. Al final, prueba superada. Claro que con daños colaterales: la Mediaset de Silvio Berlusconi gana peso en el mercado televisivo español.

Más allá de las conversaciones a media luz, los hechos son tozudos. A finales de octubre este diario publicaba las duras restricciones que el supervisor proponía a los implicados en un Borrador de Condiciones; entre ellas, compartir con otros operadores de pago al menos el 50% de los canales de su oferta mayorista. También obligaba a Telefónica a abrir sus redes a otros operadores. La propia CNC admitía en julio que la concentración Prisa/Telefónica/Telecinco podía hacer que la teleco y Digital+ coordinaran estrategias en la televisión de pago. Un escenario que podía tener “efectos considerables sobre los mercados minoristas de comunicaciones electrónicas”. Y que demandaba medidas.

Sin embargo, apenas días después, el 3 de noviembre, el supervisor se conformaba en su decisión final con aceptar la renuncia de Telefónica y Telecinco a sus derechos de veto sobre decisiones estratégicas, entendiendo que esta abdicación anula su posibilidad de ejercer una influencia decisiva sobre Digital+. Toda una farsa. “Van a seguir estando en el Consejo de Administración. Nadie se cree que no vayan a intervenir en la gestión. El veto se utiliza muy pocas veces”, aseguraban tras conocer la noticias fuentes del sector. Una más que confortable limitación que allana el camino para que el Gobierno dé luz verde a la integración. “Es un paripé escandaloso”, remachan estas fuentes.

¿Qué ha pasado en esos 15 días para que la fiera CNC se convirtiera en un gato asustado? “Estaba previsto que el dictamen pudiera prolongarse hasta finales de este año o principios del que viene. Todo se ha precipitado en las últimas semanas. El cambio de Gobierno se produjo el 20 de octubre. No hay que atar muchos cabos ¿Quién tenía prisa?”, lanzan fuentes conocedoras de las conversaciones en clara alusión a la fecha límite del 30 de noviembre que los bancos habían dado a la compañía de los Polanco. “Desde que Alfredotomó el Ejecutivo no había dudas de que la operación se resolvía por la vía rápida y sin el más mínimo problema. Y hasta ha conseguido que Prisa siga mandando en Digital+ mientras otros ponen el dinero”, aseguran estas fuentes con una mezcla de desencanto e ironía.

Todos los afectados ganan

Y es que parece difícil que Prisa pueda sacar más rédito de los que le concede la decisión de la CNC. Las condiciones impuestas le otorgan sobre el papel todo el control de la gestión, lo que le permitirá implementar su estrategia para la plataforma. Un escenario interesante a la hora de cerrar contratos de contenidos y acuerdos de comercialización con rivales de Telefónica. Con la inyección de capital de Liberty a punto y la venta de una participación en Santillana al fondo DLJ South American Partners, la compañía de los Polanco sólo necesita desinvertir en su filial portuguesa Media Capital para cumplir con la banca. “Estaban al borde del default y en año y medio han parcheado la situación con ayuda de bancos y Gobierno”, explican fuentes del sector.

Para Telefónica, la operación son peanuts. De los casi 500 millones que desembolsa para tomar un 22% de Digital+, paga en cash menos de 250, ya que el resto se abona mediante la cancelación de deuda subordinada que Prisa le pagaba. El beneficio neto de la compañía rozó en 2009 los 7.800 millones de euros. Como advierten fuentes del mercado, merece la pena pagar ese canon aunque sólo sea porque impide que otros operadores de telecomunicaciones como Vodafone, Orange o Ono entren en el futuro en Digital Plus y lo agreguen a su plataforma para convertirlo en un triple play más potente que el de Telefónica con Imagenio.

En el caso de Telecinco, se trata de un peaje en sentido estricto para tomar Cuatro. Y además se ha guardado las espaldas. Prisa y la cadena de Mediaset han acordado una opción para restablecer las condiciones iniciales del acuerdo y volver a pasar por Competencia en el plazo de un año. En ese caso, si la decisión de la CNC hace inviable la operación, Telecinco se queda con Cuatro y desestima la compra del 22% de Digital Plus. Es ahí donde entraría la opción de Vivendi/Canal+ Francia, que en este momento ni se plantea Prisa. Todo dependerá de si Telecinco puede paliar el déficit de sinergias que le genera la limitación a la explotación de contenidos y la venta de publicidad de la televisión de pago. Nada insalvable.

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